Estos últimos dos años,
México ha estado involucrado en catástrofes naturales muy severas, de las
cuales aún no se reponen cientos de mexicanos; y es que no sólo ha habido una
ola creciente de sismos, sino que terribles huracanes han afectado enormemente
el entorno viviendero de nuestro país.
Los huracanes Ingrid y Manuel en Guerrero dejaron
afectadas a más de 8 mil personas en aproximadamente 3 mil viviendas, de las
cuales hasta el día de hoy se han entregado no más de 1,300. Asimismo en los Cabos se estima que el
huracán Odile dejó 14 mil viviendas afectadas dejando a miles de mexicanos
varados en medio de la “nada”.
Si bien la Comisión Nacional
para la protección y Defensa de los
Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) invita a toda persona que posea
una vivienda a informarse sobre 9 tipos de productos de seguros que brindan
protección a los hogares. -Y es que el
seguro contra daños a casa habitación te protege entre otras cosas, frente ante
los daños causados por los fenómenos naturales- es muy importante que los
mexicanos edifiquen sus viviendas a partir de materiales que brinden una
extraordinaria fortaleza y durabilidad, que permitan crear estructuras
arquitectónicas del más alto desempeño y solidez. Y es que las zonas más afectadas por los desastres
naturales siempre serán las que evidencien una mala planificación en su construcción.
Los mexicanos solemos decir
la ya famosa frase “esto no me va a pasar a mí”, la cual ha dejado mal amparados a cientos de
personas, que difícilmente pueden reponerse ante une pérdida de la magnitud que
originan los fenómenos naturales; por ello además de contar con un seguro para
sus viviendas, es necesario que éstas desde sus cimientos y planificación
inicial sean resistentes en sí frente a huracanes o movimientos sísmicos
considerables.
La elección del material de
las viviendas en México, sí está en las manos de los mexicanos, ya que el 75 %
realizan su casa mediante la auto construcción, lo cual les brinda la
oportunidad de considerar desde la construcción y edificación, la correcta
elección de materiales que brinden seguridad a sus hogares.
Además, las acciones que se
tomen después de la catástrofe natural en relación a la reconstrucción de las
viviendas deben ser inmediatas en orden de salvaguardar la seguridad y el techo
de los mexicanos; hay nuevas opciones constructivas, que permiten llevar una
planta móvil a la zona afectada para ayudar a la edificación de las viviendas
en un lapso corto de tiempo; y es que la mayoría de las veces en que se
presentan desastres naturales, no se toman acciones rápidas a causa de los
complicados sistemas constructivos tradicionales que tardan en ofrecer
soluciones hasta en un periodo de por lo menos un
año.
Es la arquitectura también una defensa contra
desastres naturales, se requiere que toda la población del país tome conciencia
de que los desastres naturales pueden ocurrir en cualquier momento y debemos
estar en constante alerta, sobretodo en estos tiempos.
En México sólo 4.5 % de las
viviendas (alrededor de 1.3 millones) cuentan con un seguro contra daños,
siendo que en promedio el pago de una prima anual oscila entre los $1,500 y
$2,000 pesos para las casas de interés social, mientras que las valuadas arriba
de $500,000 pesos, pagan entre $3,000 y $8,000 pesos; cifras considerables si
se toman en cuenta los daños y percances que ocasionan los desastres naturales.
Nos vemos a la próxima…
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