El
reto estará en poner tecnologías de punta y asequibles, al alcance de todo
mexicano
Si
bien, aunque las vivienderas son el único subsector de construcción que tuvo un
crecimiento representativo el año pasado;
7 de cada 10 hogares fueron edificados bajo planes de autoconstrucción,
es decir, los mexicanos ven de qué modo pueden construir algo sin gastar tanto
dinero.
Sin
embargo, en México no contamos con opciones que le permitan hacer uso al
mexicano de opciones constructivas seguras, asequibles y de por vida para
construir sus viviendas. Por ello, es necesario crear una cultura de innovación
constructiva, útil, sustentable y accesible para todo tipo de gente, ya que las
condiciones socioeconómicas del país lo exigen.
El
proceso de crecimiento urbano se ha realizado, la mayoría de las ocasiones, sin
ejes o límites claros de diseño y planeación, lo cual ha ocasionado que no
cuenten con la adecuada provisión de servicios educativos, de salud,
infraestructura, conectividad y cercanía a las fuentes de empleo, que brinden
calidad de vida a la población.
Además,
datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) reportan déficits
cuantitativos y cualitativos que afectan a 35 % de hogares. Es decir, faltan
viviendas, y las que existen no cumplen con normas mínimo de tamaño y calidad,
así como acceso a servicios.
Para
cubrir el déficit de hogares en México, se necesitan, por un lado, acciones de
las vivienderas, ellos se deben responsabilizar de un 30% de esta problemática
por otro lado, las personas que se encargan de distribuir material de
construcción para los que autoconstruyen sus hogares deben cubrir el 70%
restante.
México
tiene una oportunidad para potenciar el desarrollo de la vivienda y la
economía, ya que 64.8% de nuestra población se encuentra en edades productivas;
es decir, entre 15 y 64 años. Personas que necesitarán lugares para vivir. Por
ello el Gobierno recientemente implementó el Plan Nacional de Vivienda para
Jóvenes, esto da facilidades a más personas para adquirir una casa.
La
mayoría de los mexicanos no dependen de las vivienderas, ni de créditos o
apoyos, así que deben poner en sus manos nuevas tecnologías para satisfacer sus
necesidades. La gente no tiene otra opción, por ello la distribución y creación
de innovaciones para construir será esencial.
Nos
vemos a la próxima…