Innovación, continuidad y
desapego para rescatar la industria viviendera
No es una novedad darse
cuenta, que el actual esquema constructivo en México aunque más competitivo, se
ha convertido en los últimos años en algo ya insostenible, y es que lejos de resolver
las necesidades de vivienda de los mexicanos, ha venido a encarecer y a
entorpecer la adquisición de las viviendas, dejando a más de 10 millones de
familias sin acceso a las mismas de acuerdo con la Comisión Nacional de
Vivienda (Conavi).
Las principales
problemáticas a las que se enfrenta el sector vivienda comprenden no sólo a las
constructoras y a su falta de innovación en sus mecanismos y materiales de
construcción, sino que también al gobierno y a la falta de continuidad en sus
reformas vivienderas que cada sexenio o hasta año son cambiadas; y por supuesto
también a los mexicanos, quienes sufren un apego a los sistemas convencionales
o tradicionales para construir sus casas, además de que rechazan por lo mismo
la innovación para edificarlas.
Una de las principales
problemáticas como bien mencioné es la ausencia de innovación en la industria,
y es que la falta de interés en la investigación de nuevas tecnologías para el
desarrollo de la construcción en México, y el rechazo a la modernización, han
sido claves para el rezago actual que las constructoras y los mexicanos estamos
viviendo; y es que por una parte la
mentalidad de la mayoría de las vivienderas se ha enfocado principalmente en
cumplir el volumen y rentabilidad del negocio, sacrificándose la calidad y
ubicación de la vivienda en relación al precio/producto que mejoraría
indudablemente con mejores propuestas tecnológicas constructivas. Y por otro
lado, los mexicanos que construyen su vivienda, el 70 % no cuentan con
tecnología que les permita edificar su vivienda de manera accesible y en
periodos cortos de tiempo. Además debo
mencionar que la cultura preexistente por los sistemas tradicionales de
construcción, no incentiva a los profesionistas
a crear nuevas alternativas, lo que ocasiona un círculo vicioso.
Como segunda problemática
tenemos la falta de planeación y continuidad en las reformas así como los
estímulos para adquirirla, que ocasionan que exista confusión en la normativa y
gestión de las mismas. Hoy por hoy, la gente no sabe si aplica la norma del año
pasado, si hay créditos, beneficios, si hay estímulos, cómo aplica el crédito,
etcétera. ¡Hay muchos cambios! y la gente por ende, y hasta las
constructoras, están desconcertadas pues
no saben cómo aplica la normatividad, ni el rumbo a seguir, ocasionando una de
dos, o que no se construya nada, o que se estanque el desarrollo de las mismas,
ya que los esfuerzos se concentran en periodos cortos de tiempo (6 años),
derivando en acciones débiles en la materia.
En este punto cabe mencionar que otro faltante importante, es y seguirá
siendo el tema de crédito para la gente que no posee INFONAVIT.
La tercera y no por última
la menos importante, es el apego que sufren los mexicanospor los sistemas
convencionales de construcción a pesar de la gran ineficiencia que éstos
ofrecen, considerando que hay nuevos esquemas que permiten ahorros
considerables de tiempo, costo, además de ser sustentables. Sin dudarlo, esto constituye una barrera
cultural que tendrá que resolverse con el tiempo pero a pasos agigantados por
la urgencia que representa.
El Reto
Una vez que se dominen estas
tres problemáticas, el gran reto para el sector de la vivienda en México, se
concentrará primeramente en la accesibilidad y las facilidades que se otorguen
para la adquisición de las mismas; y es que mucho se ha padecido, ya que la
oferta de viviendas se concentraba lejos de las ciudades, ubicándose en
periferias inaccesibles olvidándose con esto por completo de las necesidades
reales de los usuarios. Ya sea el 70 % de mexicanos que auto construyen sus
casas o las constructoras en México, buscan una solución y propuesta de
tecnología que les permita edificar en un lapso corto de tiempo, con ahorros
reales, y de manera sustentable, es por ello que nuevos sistemas constructivos
se vuelven una oportunidad para
alcanzarlo.
El apoyo del Gobierno será
crucial también para lograrlo, en este sentido y como parte de la nueva
Política Nacional de Vivienda se establecerá una coordinación con las entidades
federativas para la facilitación de la compra de una vivienda para los que así
lo requieran.
Esto apenas
comienza…pongámonos a trabajar.