jueves, 14 de agosto de 2014

Rescate a la industria viviendera

Innovación, continuidad y desapego para rescatar la industria viviendera

No es una novedad darse cuenta, que el actual esquema constructivo en México aunque más competitivo, se ha convertido en los últimos años en algo ya insostenible, y es que lejos de resolver las necesidades de vivienda de los mexicanos, ha venido a encarecer y a entorpecer la adquisición de las viviendas, dejando a más de 10 millones de familias sin acceso a las mismas de acuerdo con la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi).

Las principales problemáticas a las que se enfrenta el sector vivienda comprenden no sólo a las constructoras y a su falta de innovación en sus mecanismos y materiales de construcción, sino que también al gobierno y a la falta de continuidad en sus reformas vivienderas que cada sexenio o hasta año son cambiadas; y por supuesto también a los mexicanos, quienes sufren un apego a los sistemas convencionales o tradicionales para construir sus casas, además de que rechazan por lo mismo la innovación para edificarlas.

Una de las principales problemáticas como bien mencioné es la ausencia de innovación en la industria, y es que la falta de interés en la investigación de nuevas tecnologías para el desarrollo de la construcción en México, y el rechazo a la modernización, han sido claves para el rezago actual que las constructoras y los mexicanos estamos viviendo; y es que por una parte  la mentalidad de la mayoría de las vivienderas se ha enfocado principalmente en cumplir el volumen y rentabilidad del negocio, sacrificándose la calidad y ubicación de la vivienda en relación al precio/producto que mejoraría indudablemente con mejores propuestas tecnológicas constructivas. Y por otro lado, los mexicanos que construyen su vivienda, el 70 % no cuentan con tecnología que les permita edificar su vivienda de manera accesible y en periodos cortos de tiempo.  Además debo mencionar que la cultura preexistente por los sistemas tradicionales de construcción, no incentiva a los profesionistas  a crear nuevas alternativas, lo que ocasiona un círculo vicioso.

Como segunda problemática tenemos la falta de planeación y continuidad en las reformas así como los estímulos para adquirirla, que ocasionan que exista confusión en la normativa y gestión de las mismas. Hoy por hoy, la gente no sabe si aplica la norma del año pasado, si hay créditos, beneficios, si hay estímulos, cómo aplica el crédito, etcétera. ¡Hay muchos cambios! y la gente por ende, y hasta las constructoras,  están desconcertadas pues no saben cómo aplica la normatividad, ni el rumbo a seguir, ocasionando una de dos, o que no se construya nada, o que se estanque el desarrollo de las mismas, ya que los esfuerzos se concentran en periodos cortos de tiempo (6 años), derivando en acciones débiles en la materia.  En este punto cabe mencionar que otro faltante importante, es y seguirá siendo el tema de crédito para la gente que no posee INFONAVIT.

La tercera y no por última la menos importante, es el apego que sufren los mexicanospor los sistemas convencionales de construcción a pesar de la gran ineficiencia que éstos ofrecen, considerando que hay nuevos esquemas que permiten ahorros considerables de tiempo, costo, además de ser sustentables.  Sin dudarlo, esto constituye una barrera cultural que tendrá que resolverse con el tiempo pero a pasos agigantados por la urgencia que representa.

El Reto

Una vez que se dominen estas tres problemáticas, el gran reto para el sector de la vivienda en México, se concentrará primeramente en la accesibilidad y las facilidades que se otorguen para la adquisición de las mismas; y es que mucho se ha padecido, ya que la oferta de viviendas se concentraba lejos de las ciudades, ubicándose en periferias inaccesibles olvidándose con esto por completo de las necesidades reales de los usuarios. Ya sea el 70 % de mexicanos que auto construyen sus casas o las constructoras en México, buscan una solución y propuesta de tecnología que les permita edificar en un lapso corto de tiempo, con ahorros reales, y de manera sustentable, es por ello que nuevos sistemas constructivos se vuelven una  oportunidad para alcanzarlo.

El apoyo del Gobierno será crucial también para lograrlo, en este sentido y como parte de la nueva Política Nacional de Vivienda se establecerá una coordinación con las entidades federativas para la facilitación de la compra de una vivienda para los que así lo requieran.



Esto apenas comienza…pongámonos a trabajar.