jueves, 4 de diciembre de 2014

Por más viviendas verdes en México

En un corto plazo, el desarrollo de este tipo de proyectos sustentables será sumamente competitivo para el sector constructor mexicano


En un momento en el que la industria de la construcción está obligada a buscar soluciones que mejoren sustancialmente su desempeño económico, disminuyendo costos, eficientando procesos y asegurando el cuidado del medio ambiente; surgen nuevos materiales que mitigan el impacto ecológico de los sistemas de construcción tradicionales, fortaleciendo al mismo tiempo la rentabilidad de los proyectos inmobiliarios.


Lashoy tan sonadas viviendas verdes comienzan ya a ser realidad y una constante necesidad, en un momento donde el consumo de energía en la vivienda representa el 25 % del total de la misma de acuerdo con la Comisión Nacional de Vivienda CONAVI. Mucho se ha hablado de focos ahorradores, calentadores solares, aislantes térmicos y dispositivos de agua ahorradores, pero es importante que la gente que autoconstruye sus casas que representan un 75 % de la población, y las constructoras que tienen el 25 %, elijan además de estas eco-tecnias, nuevas tecnologías constructivas que ayuden a crear viviendas verdes en México desde su núcleo, desde la casa en sí.


Estas nuevas tecnologías brindan menores  emisiones de CO2  producidas por los edificios residenciales y comerciales; ahorros de hasta 70 % en energía y es que ésta hace que las viviendas funcionen como un termo, aislando el calor y el frío en mucho  más porcentaje que las viviendas tradicionales. Además la construcción es limpia, y no hay desperdicio de material, lo cual contribuye a la no contaminación del medio ambiente.  Existen actualmente en el mercado pocas pero nuevas tecnologías que empiezan a revolucionar el concepto constructivo tradicional de la vivienda en México y el mundo.


Además de la conciencia que debe existir en cada gente que construye y las vivienderas, es muy importante el apoyo del gobierno para hacerlo posible; con este fin,  el INFONAVIT, informó que ha otorgado cerca de 340 mil hipotecas verdes, las cuales permitirán a los derechohabientes que adquieran una vivienda con características ecológicas accediendo a un crédito mayor, contribuyendo al cuidado del planeta y uso eficiente de los recursos en pro del medio ambiente.
Nos vemos a la próxima…


jueves, 30 de octubre de 2014

Que la construcción sí sea un arma frente a los fenómenos naturales

Estos últimos dos años, México ha estado involucrado en catástrofes naturales muy severas, de las cuales aún no se reponen cientos de mexicanos; y es que no sólo ha habido una ola creciente de sismos, sino que terribles huracanes han afectado enormemente el entorno viviendero de nuestro país. 

Los  huracanes Ingrid y Manuel en Guerrero dejaron afectadas a más de 8 mil personas en aproximadamente 3 mil viviendas, de las cuales hasta el día de hoy se han entregado no más de 1,300.  Asimismo en los Cabos se estima que el huracán Odile dejó 14 mil viviendas afectadas dejando a miles de mexicanos varados en medio de la “nada”.

Si bien la Comisión Nacional para la protección y Defensa  de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) invita a toda persona que posea una vivienda a informarse sobre 9 tipos de productos de seguros que brindan protección a los hogares.  -Y es que el seguro contra daños a casa habitación te protege entre otras cosas, frente ante los daños causados por los fenómenos naturales- es muy importante que los mexicanos edifiquen sus viviendas a partir de materiales que brinden una extraordinaria fortaleza y durabilidad, que permitan crear estructuras arquitectónicas del más alto desempeño y solidez.  Y es que las zonas más afectadas por los desastres naturales siempre serán las que evidencien una mala planificación en su  construcción.

Los mexicanos solemos decir la ya famosa frase “esto no me va a pasar a mí”,  la cual ha dejado mal amparados a cientos de personas, que difícilmente pueden reponerse ante une pérdida de la magnitud que originan los fenómenos naturales; por ello además de contar con un seguro para sus viviendas, es necesario que éstas desde sus cimientos y planificación inicial sean resistentes en sí frente a huracanes o movimientos sísmicos considerables.

La elección del material de las viviendas en México, sí está en las manos de los mexicanos, ya que el 75 % realizan su casa mediante la auto construcción, lo cual les brinda la oportunidad de considerar desde la construcción y edificación, la correcta elección de materiales que brinden seguridad a sus hogares.

Además, las acciones que se tomen después de la catástrofe natural en relación a la reconstrucción de las viviendas deben ser inmediatas en orden de salvaguardar la seguridad y el techo de los mexicanos; hay nuevas opciones constructivas, que permiten llevar una planta móvil a la zona afectada para ayudar a la edificación de las viviendas en un lapso corto de tiempo; y es que la mayoría de las veces en que se presentan desastres naturales, no se toman acciones rápidas a causa de los complicados sistemas constructivos tradicionales que tardan en ofrecer soluciones hasta en un periodo de por lo menos un año. 

 Es la arquitectura también una defensa contra desastres naturales, se requiere que toda la población del país tome conciencia de que los desastres naturales pueden ocurrir en cualquier momento y debemos estar en constante alerta, sobretodo en estos tiempos.

En México sólo 4.5 % de las viviendas (alrededor de 1.3 millones) cuentan con un seguro contra daños, siendo que en promedio el pago de una prima anual oscila entre los $1,500 y $2,000 pesos para las casas de interés social, mientras que las valuadas arriba de $500,000 pesos, pagan entre $3,000 y $8,000 pesos; cifras considerables si se toman en cuenta los daños y percances que ocasionan los desastres naturales.


Nos vemos a la próxima…


jueves, 18 de septiembre de 2014

No todo es la vivienda vertical

Ante la necesidad de un aumento y mejora de calidad en las viviendas de México, los altos costos de predios y la plusvalía de bienes raíces, la gente  trata de buscar métodos y materiales más económicos y eficientes para construir y fincar un porvenir para sus familias.


Por ello arquitectos, constructoras y personas optarán por  tecnologías que a corto y largo plazo generen beneficios para todos. Rápida construcción, menos costos y grandes ahorros son las claves de la vivienda del futuro. 

Las construcciones de viviendas del tipo vertical en México han aumentado con el paso de los años, puesto que crear casas compartidas (dúplex) o edificios con departamentos es relativamente más barato y permite aprovechar ciertas áreas de manera congruente. No obstante, el mantenimiento y la convivencia son un pesar para quienes deciden tener una casa de este tipo.

 Las viviendas verticales se han expandido y han funcionado mayoritariamente en los estados de la República Mexicana, sin embargo, se necesitan implementar mejores tecnologías constructivas para que haya bajo consumo energético, ahorro de agua y menores costos y tiempo de edificación en cualquier tipo de vivienda. 

Además si tomamos en cuenta que 6 de cada 10 personas comienzan a crear su casa por sí mismos, según el Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), las acciones que se tomen, pero­­­, en materia de construcción horizontal son las que serán fundamentales.

Datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) sostienen que los estratos sociales más bajos del país tienen una mínima posibilidad de adquirir un hogar, mediante un crédito hipotecario. El BID explica que la vivienda formal en América Latina y el Caribe es costosa, pues la relación entre precio e ingresos puede ser hasta tres veces superior de lo que ocurre en Estados Unidos o Europa.

Asimismo, la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) prepara un programa de ayuda con un presupuesto de 200 millones de pesos para subsidiar la renta de personas que tengan ingresos de hasta cinco salarios mínimos. Con esto podrían adquirir un crédito y buscar una casa propia.

Nuevas tecnologías constructivas evolucionaran la manera de construir, para hacerlo posible, es de vital importancia que las vivienderas por una parte cuenten con la nueva cultura para la oferta y compra de los nuevos materiales amigables con el medio ambiente y el bolsillo de los mexicanos; por otra parte los distribuidores que van directo al nicho de la autoconstrucción deben abrirse también a vender y ofrecer nuevas tecnologías, para que el usuario por fin tenga opción de elegir un material innovador, con ventajas más atractivas de lo ya conocido.

Creando viviendas inteligentes y sustentables, accesibles a todos, estaremos generando e incrementando el nivel de vida de todos los mexicanos. Esto es posible utilizando innovaciones que den beneficios reales a quienes desean un hogar digno.


Nos vemos a la próxima…
           

jueves, 14 de agosto de 2014

Rescate a la industria viviendera

Innovación, continuidad y desapego para rescatar la industria viviendera

No es una novedad darse cuenta, que el actual esquema constructivo en México aunque más competitivo, se ha convertido en los últimos años en algo ya insostenible, y es que lejos de resolver las necesidades de vivienda de los mexicanos, ha venido a encarecer y a entorpecer la adquisición de las viviendas, dejando a más de 10 millones de familias sin acceso a las mismas de acuerdo con la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi).

Las principales problemáticas a las que se enfrenta el sector vivienda comprenden no sólo a las constructoras y a su falta de innovación en sus mecanismos y materiales de construcción, sino que también al gobierno y a la falta de continuidad en sus reformas vivienderas que cada sexenio o hasta año son cambiadas; y por supuesto también a los mexicanos, quienes sufren un apego a los sistemas convencionales o tradicionales para construir sus casas, además de que rechazan por lo mismo la innovación para edificarlas.

Una de las principales problemáticas como bien mencioné es la ausencia de innovación en la industria, y es que la falta de interés en la investigación de nuevas tecnologías para el desarrollo de la construcción en México, y el rechazo a la modernización, han sido claves para el rezago actual que las constructoras y los mexicanos estamos viviendo; y es que por una parte  la mentalidad de la mayoría de las vivienderas se ha enfocado principalmente en cumplir el volumen y rentabilidad del negocio, sacrificándose la calidad y ubicación de la vivienda en relación al precio/producto que mejoraría indudablemente con mejores propuestas tecnológicas constructivas. Y por otro lado, los mexicanos que construyen su vivienda, el 70 % no cuentan con tecnología que les permita edificar su vivienda de manera accesible y en periodos cortos de tiempo.  Además debo mencionar que la cultura preexistente por los sistemas tradicionales de construcción, no incentiva a los profesionistas  a crear nuevas alternativas, lo que ocasiona un círculo vicioso.

Como segunda problemática tenemos la falta de planeación y continuidad en las reformas así como los estímulos para adquirirla, que ocasionan que exista confusión en la normativa y gestión de las mismas. Hoy por hoy, la gente no sabe si aplica la norma del año pasado, si hay créditos, beneficios, si hay estímulos, cómo aplica el crédito, etcétera. ¡Hay muchos cambios! y la gente por ende, y hasta las constructoras,  están desconcertadas pues no saben cómo aplica la normatividad, ni el rumbo a seguir, ocasionando una de dos, o que no se construya nada, o que se estanque el desarrollo de las mismas, ya que los esfuerzos se concentran en periodos cortos de tiempo (6 años), derivando en acciones débiles en la materia.  En este punto cabe mencionar que otro faltante importante, es y seguirá siendo el tema de crédito para la gente que no posee INFONAVIT.

La tercera y no por última la menos importante, es el apego que sufren los mexicanospor los sistemas convencionales de construcción a pesar de la gran ineficiencia que éstos ofrecen, considerando que hay nuevos esquemas que permiten ahorros considerables de tiempo, costo, además de ser sustentables.  Sin dudarlo, esto constituye una barrera cultural que tendrá que resolverse con el tiempo pero a pasos agigantados por la urgencia que representa.

El Reto

Una vez que se dominen estas tres problemáticas, el gran reto para el sector de la vivienda en México, se concentrará primeramente en la accesibilidad y las facilidades que se otorguen para la adquisición de las mismas; y es que mucho se ha padecido, ya que la oferta de viviendas se concentraba lejos de las ciudades, ubicándose en periferias inaccesibles olvidándose con esto por completo de las necesidades reales de los usuarios. Ya sea el 70 % de mexicanos que auto construyen sus casas o las constructoras en México, buscan una solución y propuesta de tecnología que les permita edificar en un lapso corto de tiempo, con ahorros reales, y de manera sustentable, es por ello que nuevos sistemas constructivos se vuelven una  oportunidad para alcanzarlo.

El apoyo del Gobierno será crucial también para lograrlo, en este sentido y como parte de la nueva Política Nacional de Vivienda se establecerá una coordinación con las entidades federativas para la facilitación de la compra de una vivienda para los que así lo requieran.



Esto apenas comienza…pongámonos a trabajar.